¨Historia de la Forja artesanal y Cómo se trabaja el hierro forjado en la actualidad¨

16.09.2021

El hierro forjado se caracteriza por ser un metal que contiene menos de 0,1 % de carbono, por lo que podríamos decir que es el hierro en su estado más puro, y además, se funde a una temperatura de 1500° centígrados, siendo por lo tanto moldeable a elevadas temperaturas. Ésta propiedad lo convierte en un metal idóneo para crear diseños decorativos muy complejos y elaborados. Además, es fácilmente maleable con otros metales. 

El hierro forjado posee una gran dureza y no está expuesto a roturas por golpes o impactos, siendo muy duradero y resistente a la oxidación. La razón por la que este tipo de hierro no se corroa, se encuentra en el revestimiento vítreo que se forma durante el proceso de fundición y que protege al hierro de las inclemencias del tiempo, por lo que apenas precisa mantenimiento aunque su elaboración es bastante más costosa.

Orígenes de la Forja artesanal:

En sus orígenes la forja artesanal, fue uno de los primeros métodos con lo que se empezó a trabajar el hierro. En realidad el proceso era muy sencillo pero, con los medios existentes en aquella época, suponía un trabajo que requería tiempo y mucho esfuerzo físico. En aquellos tiempos el hierro se calentaba a altas temperaturas en un lugar conocido como ¨Fragua. Ésta, no era más que un recipiente abierto de forma cuadrada o redonda y recubierto de material refractario (lo que significa que dicho material soporta temperaturas superiores a los 1100° centígrados sin ablandarse), con un hueco en la base donde se calentaba el carbón, alimentado por un enorme fuelle, que constaba de dos tablas en forma de lágrima unidas por un cuero flexible. El fuelle servía para dar aire y avivar el fuego con el objetivo de alcanzar y mantener la temperatura necesaria durante el proceso de forja del hierro. Una vez obtenido el hierro forjado al rojo vivo, el artesano procedía a golpeado de forma repetitiva con un martillo sobre un bloque denominado ¨Yunque¨, librándolo de impurezas y escoria, para obtener un material lo más puro posible. Antiguamente, el hierro se calentaba en el fuego hasta que se ponía al rojo vivo, y seguidamente el herrero procedía a golpearlo con diversas herramientas una y otra vez hasta que conseguía darle la forma deseada.

Herramientas utilizadas para la Forja artesanal o manual:

- Yunque: ejemplo, junto a la fragua, es la herramienta básica para realizar trabajos en hierro forjado. Se trata de un gran bloque rectangular de hierro o acero endurecido, generalmente con uno de sus lados acabado en forma cónica, que sirve de superficie para golpear el hierro al rojo vivo.

- Martillo.

- Cincel: son instrumentos pesados y afilados que se utilizan para cortar el hierro con la ayuda de un martillo. Se coloca el cincel encima del hierro al rojo vivo y se le da un golpe, seleccionando el metal.

- Punzón: se emplean para taladrar agujeros pequeños en el hierro.

- Pinzas: sirven para sujetar o mover las piezas de hierro sobre el yunque. También, se utilizan para retirar la escoria que se forma en la superficie del hierro durante su proceso de fundición en la fragua.

¿Cómo se trabaja el hierro forjado en la actualidad?

Todavía quedan algunos pocos maestros artesanos que siguen forjando el hierro como antaño, valiéndose de la fragua, el yunque y unas pocas herramientas. La tradición de los trabajos en forja ha perdurado hasta nuestros días, aunque el proceso se ha visto modernizado gracias a las innovaciones técnicas en equipo y maquinaria, tales como: torsionadoras, curvadoras, plegadoras y guillotinas, que permiten la forja de hierro en frio. Esto ha permitido un mayor nivel de producción y una reducción considerable de los costes de mano de obra. Una vez elaboradas las diferentes piezas de hierro forjado es necesario unirlas.

En el caso del hierro forjado en frio, se procede a la soldadura de dichas piezas utilizando unos electrodos especiales para soldar hierro. Una vez soldados todas las piezas se pulen las uniones y luego, se aplica una capa de pintura antioxidante empleando brocha o pistola.

Conclusión:

La forja y metal forma parte de los elementos decorativos de muchas viviendas y además, protege de forma segura la misma. El hierro forjado posee una gran dureza y no está expuesto a roturas por golpes o impactos, siendo muy duradero y resistente a la oxidación. Esta propiedad convierte al hierro forjado artesanal, en un elemento de doble uso, decorativo y de seguridad, por eso, es muy solicitado por los usuarios que compran productos artesanales.

Para ser directos, los trabajos en hierro forjado artesanal en la fragua son una cosa y los hechos en frio son otra muy distinta. ¿En qué debemos notar la diferencia? Indudablemente, en la calidad y el precio del trabajo. Como se puede imaginar, la forja puramente artesanal, requiere infinidad de horas de duro trabajo y el precio resulta muy elevado.

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